La Nación publicó en su revista que acompaña el diario los domingos, LNR, una nota sobre la UNLaM. (La pueden encontrar en la edición del 3 de agosto de 2008 o haciendo clic aquí).

“LNR la recorrió durante varias jornadas, y aquí muestra que el sueño fue posible” se anuncia desde el copete.

Pues bien, veamos de qué sueño están hablando...


LOS COMIENZOS (Oda a Martínez)

El relato de la historia de la Universidad matancera no podía comenzar de otro modo en este medio: "Pocos sabían que ese tórrido 6 de febrero de 1989 iba a marcar un antes y un después en la vida de los matanceros. Sólo unos pocos: Daniel Martínez -un joven oriundo de ese municipio, licenciado en Administración, egresado de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora-, unos trescientos estudiantes que cursaban materias en la sede que la Universidad de Lomas de Zamora tiene en Isidro Casanova y que presionaban fuertemente para que La Matanza tuviera su propia universidad, y dos grandes amigos de Martínez: Víctor Gil, hoy contador público, y José Ibarra, actual secretario administrativo del Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNLaM."

Luego continúa el relato de cómo Martínez, Ibarra y Gil planearon el nacimiento de la UNLaM.
El Senado aprobó el Proyecto para crear la Universidad el 29 de septiembre de 1989, al sancionar la ley 23.748, promulgada un mes más tarde.
"Fue cuando el Ministerio de Educación dispuso una comisión de notables para organizar el funcionamiento de una nueva universidad nacional. Uno de los notables, de los cinco que conformaban la comisión, era el propio Daniel Martínez, hoy rector de la Universidad Nacional de La Matanza", comenta en su nota el periodista Jorge Palomar.

Aunque el periodista no duda en tildar de 'notable' a Martínez, es de saber común que muchos en la Universidad no lo creen así.


LA UNLaM HOY

Más adelante, Palomar intenta transmitir el clima que se vive hoy en la Casa de Altos Estudios: "Casi veinte años después, la universidad que nació de la necesidad llegó a niveles que hoy la ubican entre las mejores de la Argentina y del continente. Al respecto, el último informe de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria, Coneau, un organismo público y descentralizado de evaluación y acreditación universitaria que funciona en jurisdicción del Ministerio de Educación, sostiene: 'La buena imagen interna, tanto del rector como del resto de las autoridades en su conjunto, evidencian un importante liderazgo que naturalmente es funcional a una rápida y más efectiva toma de decisiones que se corresponden con los logros de la universidad en su relativa corta vida institucional (...) Ha sido reiterada la información recogida sobre el conocimiento que la comunidad tiene de ellos pues es común verlos recorrer los pasillos, detenerse a hablar con quien lo requiera, tomando nota de problemas y resolverlos sin excusas burocráticas. Otro aspecto a señalar es que los integrantes de la comunidad universitaria evidencian un alto sentido de pertenencia, que se expresa con claridad y sin ambigüedades y que le da a esta comunidad uno de sus valores más destacados. La comunicación se evidencia fluida y existe un clima de convivencia, pluralismo y respeto'."

Y he aquí algo curioso: "Ninguno de estos datos es menor si se toma en cuenta que el presupuesto de la UNLaM es de 70.826.650 pesos anuales que, dividido por la cantidad de estudiantes, arroja una cifra cercana a los 2900 pesos por alumno por año, 1400 pesos por debajo del promedio de todas las universidades nacionales."

Uau! tan poco presupuesto y alcanzó para las palmeras, la fuente, la cancha de fútbol, la piscina olímpica...


LA PALABRA DE LOS PROTAGONISTAS

Palomar aprovechó para dialogar con profesores, alumnos y egresados.

Por su lado, el licenciado Adrián Arroyo (43), profesor y coordinador de la carrera de licenciatura en Relaciones Públicas opina: "Yo creo que el secreto de esta universidad es el alto grado de contención para la problemática de los alumnos en todos los sentidos. Lo único que les falta es quedarse a dormir, si ello fuera posible."

Continúa: "Acá no se politiza nada. No vas a encontrar el nivel de politización que tiene la UBA, por ejemplo."

Lo que no está politizado son los alumnos, no la Universidad.

Sigue: "El rector de esta universidad jamás se interesó por la inclinación política de ninguno de los docentes."

¿Recuerdan a principio de este año cuando echaron a una profesora de TV del turno mañana y tuvo grandes repercusiones en este blog?

Y sigue: "Acá se privilegia la gestión académica. Por eso las cosas funcionan bien." Mmm…

Claudio D´Amico (27), estudiante de Ingeniería en Informática: "En otros lugares, un alumno reclama algo y no pasa nada. Acá se nos escucha, y se trata de darnos una solución. Lo que busca esta universidad es que el alumno no pase por demasiadas instancias hasta que se le resuelva su problema".

Esto es discutible. Conozco muchos casos personales y grupales de reclamos que no fueron escuchados, o sí se resolvieron, pero la respuesta no fue rápida.

Quizás, para los estudiantes de otras carreras la Universidad funcione mejor en algunos aspectos…realmente no lo sé.


COMUNICACIÓN SOCIAL!

Nos llegó el momento! Palomar también se dedicó a escribir sobre la carrera de Comunicación Social en su artículo.

Natalia Roumie (24) está en su último año de carrera: "Yo tengo amigos en otras universidades y no me siento, como muchos de ellos, un número acá. Siento que no soy un número de matrícula"

Sergio Barberis (47), profesor de los talleres de radio y director del Instituto de Medios de la UNLaM, comenta: "Lo que tiene de bueno esta carrera son los talleres de radio, televisión y gráfica; porque a los chicos se los prepara profesionalmente, lo que hace que les cueste menos insertarse laboralmente. El 15 por ciento de los pasantes que hay en radio, televisión y gráfica salieron de acá."

Es probable que sólo ese bajo porcentaje de pasantes sea de alumnos.
Y el resto de los pasantes, de dónde es?, qué porcentaje suman los no pasantes (es decir, los efectivos)?


LA CONSECUENCIA DE SACAR CONCLUSIONES ANTES DE TIEMPO

Palomar va sacando sus propias conjeturas: "De la UNLaM se habla tanto de su excelencia académica como del espíritu que reina dentro de ella: abierto, popular, de respeto físico al lugar, de amor por el ámbito, de respeto por el debate y la discusión."

Leo “Respeto por el debate y la discusión” y me viene a la mente cuando este blog, SCUNLaM, escrito por y dirigido a estudiantes de Comunicación Social de la UNLaM, estuvo bloqueado en las PC de la Universidad

Otro comentario más que sorprende de la boca de un periodista, de un comunicador, de un colega: "Son treinta mil, pero el silencio es de misa y la limpieza, de quirófano. No parece lo que es, pero es. No hay pancartas, ni graffiti, ni volanteadas, ni banderas colgando de los techos, ni pintadas políticas ni fotos del Che. Y no porque todas esas expresiones de la liturgia universitaria no deban estar ahí; no están, simplemente."

¿Es acaso esto admirable en una Universidad Pública? La falta de expresión, de política, de reclamo, de voz del estudiantado a veces me asustan.

Por algo creamos este el blog, que desde su nacimiento es un espacio de debate usado por cualquier alumno que lo desee para expresarse. Y llamativamente, al contrario de las palabras de Palomar, la mayoría de las letras que resuenan aquí no son de infinitos halagos.

Una apreciación objetable: "Todo funciona: desde la más costosa de las computadoras hasta el botón de los inodoros."

Aparentemente Palomar no visitó el estudio de TV, no se enteró de la junta de firmas que hubo a fin del año pasado de manos de los estudiantes de Comunicación pidiendo más cámaras, porque nos importan más los insumos que las palmeras y la fuente de agua.

Palomar probablemente no redactó este artículo en alguna de las PC de los laboratorios, que están descuidadas y navegan demasiado lento por la WEB.

"¿Por qué todo el mundo habla bien de esta universidad?", se pregunta Palomar.

Pues bien, la realidad es que no todos hablan bien de esta Universidad. Es cierto que hay muchísimas cosas por reconocerle, pero otras que la opacan hacen que el juicio no sea perfecto.

Por lo menos este es el pensamiento de muchos estudiantes de Comunicación Social, una de las carreras más críticas de la UNLaM.

Lo invitamos al autor de esta nota a volver a la Universidad en época electoral interna, por ejemplo, o cuando un grupo de alumnos se levanta a reclamar algo…porque en general el cristal siempre brilla cuando se lo ve desde un solo ángulo y con un solo rayo de luz.